Hay juegos que sorprenden por lo bien que mezclan géneros que, a priori, no deberían encajar. Destiny: Rising es uno de ellos: un shooter RPG que combina acción trepidante, exploración cooperativa y ese toque gacha tan familiar para quienes vienen de títulos como Genshin Impact.
Un mundo enorme lleno de cosas por hacer
El juego nos lanza a un mapa semiabierto donde no faltan actividades: historia principal, misiones secundarias, eventos mundiales en los que los jugadores se unen para tumbar a un jefe gigantesco o defender una caravana de invasores alienígenas, e incluso incursiones cooperativas.
Cuando quieras un cambio de ritmo, hay de todo: PvP en tiempo real, un modo roguelike y combates contra jefes que requieren coordinación. La variedad es, sin duda, uno de sus puntos fuertes.
Personajes y jugabilidad
Cada héroe desbloqueado llega con sus propias armas y habilidades, lo que permite estilos muy distintos, combinando ataques cuerpo a cuerpo con disparos a distancia.
Lo que realmente engancha es la fluidez de movimiento. Correr, saltar, encadenar habilidades y lanzarte contra los enemigos se siente natural y muy satisfactorio. Los controles táctiles son personalizables y también hay soporte para mando, algo que se agradece en sesiones largas.
Gacha y progresión
El desbloqueo de personajes depende de la clásica mecánica gacha. Aquí el sistema es “justo” en el sentido de que premia la constancia, pero no esperes conseguir tu favorito enseguida. Si te conformas con probar lo que toque, la progresión es divertida.
En el PvP casual todos los personajes están nivelados, por lo que las partidas son totalmente justas. Pero el PvP competitivo tipo extracción sí depende del nivel real de tus armas y héroes, lo que abre la puerta al temido pay-to-win.
Monetización y accesibilidad
El juego se sostiene con compras de recursos, gacha, cosméticos y pase de batalla. Muchos jugadores señalan que el contenido avanzado se siente demasiado pesado si no pasas por caja. Dicho esto, como free-to-play ocasional la experiencia funciona bastante bien.
Veredicto
Si disfrutas de los shooters rápidos como Call of Duty, pero también te atraen los RPG ligeros y coloridos al estilo Genshin, Destiny: Rising tiene mucho para engancharte. Es vibrante, divertido y variado, aunque con las inevitables sombras del gacha y la monetización.



