Durante años, una de las grandes limitaciones del iPhone ha sido bastante sencilla de explicar: si una aplicación o juego solo existe para Android, no hay una forma directa de instalar su APK en iOS. Los emuladores de consolas han ido avanzando, pero ejecutar aplicaciones Android en un iPhone es un problema bastante diferente. Ahora…
AetherPS4: el emulador de PS4 para iOS
Durante años, hablar de emular una PlayStation 4 en un iPhone parecía más una cuestión de ciencia ficción que una posibilidad real. La situación ha cambiado. AetherPS4, un proyecto de código abierto para iOS y iPadOS, ya es capaz de ejecutar algunos juegos de PS4 directamente en dispositivos de Apple. Eso sí, conviene bajar las…
RollerCoaster Tycoon Classic: el placer de construir sin prisa… y sin simplificaciones
Hay algo muy concreto que pasa cuando vuelves a un juego como RollerCoaster Tycoon Classic: empiezas colocando una atracción “rápida”, solo para probar… y media hora después estás ajustando el precio de los refrescos, revisando por qué una montaña rusa tiene mala valoración y preguntándote en qué momento todo se volvió tan serio. Y eso…
Heartopia: el gacha que no parece un gacha… y por eso engancha más de lo que debería
No soy especialmente fan de los juegos gacha. Ese momento de abrir recompensas sin saber qué te va a tocar nunca me ha terminado de convencer. Prefiero pagar por un juego y olvidarme. Pero luego aparece algo como Heartopia y, sin darte cuenta, llevas varios días entrando “solo un rato” para regar plantas o cambiar…
Easy Delivery Co.: repartir paquetes nunca fue tan tranquilo… ni tan inquietante
Hay algo curioso en los juegos donde haces trabajos sencillos. Conducir, entregar, repetir. Suena casi automático, pero al final te quedas más tiempo del que pensabas. Das un encargo más, mejoras un poco el vehículo, pruebas otra ruta… y cuando te das cuenta, ya estás completamente metido en ese pequeño mundo. Eso es justo lo…
BALL x PIT llega al móvil: bolas, caos y estrategia en un roguelite que no es lo que parece
Hay juegos que parecen una cosa en la primera partida… y otra completamente distinta cuando llevas una hora dentro. Empiezas pensando que vas a romper unos cuantos bloques sin más, y de repente estás calculando combinaciones, mejorando habilidades y pensando qué construir al volver a la base. Eso es exactamente lo que pasa con BALL…





