GEEKZZINE

Tecnology & Lifestyle... Me gusta la tecnologia en general... Siempre a la espera de ese nuevo gadget que salta al mercado para hacerme con el.

Sigueme

  • Home
  • /
  • Juegos
  • /
  • The Palace on the Hill: cultivar, sobrevivir… y descubrir que no todo crece al mismo ritmo

The Palace on the Hill: cultivar, sobrevivir… y descubrir que no todo crece al mismo ritmo

Hay días en los que todo parece ir justo. El dinero no alcanza, el tiempo tampoco, y aun así tienes que seguir adelante. El Palacio de la Colina arranca precisamente desde ahí, desde esa sensación de estar haciendo lo que puedes con lo que tienes.

The Palace on the Hill es un simulador agrícola con un enfoque narrativo que mezcla gestión, exploración y una historia más personal de lo habitual. Aquí no empiezas con una granja próspera ni con recursos de sobra. Eres un joven estudiante que intenta ayudar a su familia saliendo adelante a base de trabajo constante.

Durante el día, el juego gira en torno a explorar el entorno, recoger materiales y cultivar tu pequeña parcela. Plantas semillas, riegas con cuidado y esperas a que todo crezca. Es una rutina sencilla, pero tiene ese punto relajante que funciona bien cuando te tomas el juego con calma.

Pero la jornada no termina ahí. Por la noche, toca trabajar en la tetería del pueblo. Cocinas, sirves a los clientes y gestionas lo poco que tienes para intentar ganar algo más de dinero. Poco a poco puedes ampliar el local, añadir mesas o mejorar utensilios, lo que se traduce en más ingresos… aunque nunca parece suficiente al principio.

Entre todo eso, el juego introduce una historia que va más allá de la rutina diaria. Te reencuentras con un antiguo compañero de clase y acabas explorando las ruinas del misterioso palacio que da nombre al juego. Es aquí donde aparece uno de los elementos más curiosos: el protagonista, que también es artista, va creando pinturas a partir de lo que descubre. Para ello, necesitas observar el entorno, reunir pistas y prestar atención a los detalles. Es una mecánica distinta que rompe con la repetición y aporta algo especial.

No todo funciona igual de bien. Muchas recetas de artesanía requieren invertir dinero, lo cual tiene sentido, pero ralentiza bastante el progreso, sobre todo en las primeras horas. Da la sensación de que cuesta demasiado arrancar, justo cuando el juego te pide avanzar en la historia.

Y cuando por fin empiezas a sentirte cómodo, cuando la granja y la tetería empiezan a funcionar mejor… el juego termina antes de lo esperado. Es uno de esos finales que dejan la sensación de que faltaba algo más, como si todo estuviera preparado para seguir creciendo, pero se quedara a medio camino.

Aun así, hay que reconocer lo que hace bien. Tiene encanto, una propuesta diferente dentro del género y momentos que realmente destacan, especialmente en la parte artística y narrativa. Eso sí, conviene ajustar expectativas: no está al nivel de referentes como Stardew Valley en cuanto a profundidad o contenido.

En cuanto a la monetización, puedes jugar gratis con anuncios y compras opcionales, aunque existe un desbloqueo completo que elimina todo eso y convierte la experiencia en algo mucho más limpio.

El Palacio de la Colina es de esos juegos que conectan más por lo que intentan transmitir que por lo que consiguen pulir del todo. Tiene buenas ideas, momentos muy logrados y un enfoque distinto. Solo le falta tiempo… tanto dentro como fuera del propio juego.

APPSTORE | The Palace on the Hill