Hay juegos de carreras para iPhone que buscan recrear la Fórmula 1 con todo el realismo posible, y luego está Pixel Race, que apuesta por algo diferente: gráficos de estilo retro, circuitos inspirados en trazados reales y una capa estratégica que va bastante más allá de simplemente acelerar y tomar curvas.
Desarrollado por iGamesFactory, el juego propone crear nuestro propio mundial de carreras desde el iPhone o el iPad, con 24 circuitos, diferentes condiciones meteorológicas y hasta 20 rivales en pista.
Carreras retro con circuitos reconocibles
Pixel Race utiliza un estilo visual sencillo y claramente inspirado en los juegos de carreras clásicos, pero sus circuitos están recreados a partir de datos GPS reales. Hay trazados ambientados en algunos de los grandes circuitos del automovilismo, incluyendo elementos tan reconocibles como túneles, horquillas o pasos elevados.
Los circuitos se dividen además en cuatro ambientes: clásico, desierto, costa y urbano. La idea es que las carreras no se sientan exactamente iguales y que cada trazado tenga sus propias particularidades.
Pero lo interesante aparece cuando dejamos de pensar únicamente en la velocidad.
Aquí también hay que pensar en la estrategia
Uno de los puntos diferenciales de Pixel Race es su sistema de estrategia. Durante las carreras hay paradas en boxes, diferentes compuestos de neumáticos —blando, medio, duro y lluvia—, desgaste y consumo de combustible.
Y no solo nosotros tenemos que tomar decisiones. Los rivales también gestionan sus paradas e incluso pueden equivocarse.
La meteorología añade otra variable. Durante una carrera podemos recibir avisos sobre la llegada de la lluvia y decidir si merece la pena entrar inmediatamente a boxes para montar neumáticos de agua o intentar aguantar con los que llevamos.
La lluvia también modifica las condiciones de la pista, con charcos y riesgo de aquaplaning. Incluso hay carreras nocturnas en las que los faros pasan a formar parte de la ambientación.
Cuatro formas diferentes de jugar
Pixel Race incluye cuatro modos de juego. En Vuelta Rápida podemos intentar conseguir el mejor tiempo en cada circuito y competir en las clasificaciones globales de Game Center.
El modo Retos plantea 20 niveles por dificultad, mientras que Carrera Libre permite configurar nuestras propias pruebas, escogiendo aspectos como el número de rivales, las vueltas, el clima o la salida.
Por último está el Campeonato, que permite disputar nuestro propio mundial con clasificación, parrilla determinada por los tiempos y pilotos con nombre.
También hay cuatro niveles de dificultad, con ayudas de conducción para quienes prefieran empezar de una manera más sencilla.
Pensado para jugar como quieras
Otro detalle interesante es que Pixel Race no obliga a utilizar una única configuración. Podemos jugar tanto en vertical como en horizontal, modificar la posición, tamaño y opacidad de los controles táctiles y utilizar un mando compatible.
El juego ocupa apenas 49 MB y requiere iOS 18.6 o posterior, por lo que no es especialmente exigente en almacenamiento. También está disponible para iPad y Mac con Apple Silicon.
Pixel Race se puede descargar gratis desde la App Store española, aunque para acceder a la versión completa hay una compra dentro de la aplicación de 2,99 euros.
Una pequeña sorpresa para los aficionados a las carreras
Pixel Race no intenta competir con los grandes simuladores de conducción en gráficos o física hiperrealista. Su propuesta es mucho más sencilla de entender: carreras retro, partidas rápidas y una estrategia suficientemente profunda como para que una parada en boxes pueda cambiar el resultado.
Para quien eche de menos aquellos juegos de velocidad en los que aprenderse los circuitos y tomar buenas decisiones era tan importante como acelerar, esta pequeña propuesta para iPhone puede resultar especialmente interesante. Y con sus clasificaciones de Game Center, siempre queda un motivo para intentar mejorar unas décimas más en cada vuelta.
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