No hay tutorial que te prepare del todo para esto. Entras, eliges un personaje y, de repente, estás en mitad de una ciudad donde alguien te ofrece trabajo, otro te pide ayuda… y un tercero intenta meterte en un negocio que no suena del todo legal. No hay guion claro. Solo decisiones. Así empieza la experiencia en OneState.
El juego, que ya había acumulado millones de descargas, acaba de lanzar su versión global definitiva en iOS con una actualización que cambia bastante más de lo que parece a simple vista.
Una ciudad más viva… y más pulida
Lejos de ser una simple ampliación, esta versión 1.0 introduce una revisión profunda del juego. El mapa ha sido completamente reconstruido, con una ciudad inspirada en Los Ángeles que ahora resulta más coherente, más detallada y, sobre todo, más funcional para el tipo de experiencia que propone.
También hay mejoras claras en sistemas clave: nuevas animaciones, mecánicas de parkour y un proceso de inicio más accesible. Esto último se agradece, porque entrar por primera vez en un juego tan abierto puede ser abrumador.
El roleplay como eje: tú decides quién eres
La propuesta de OneState gira en torno a algo muy concreto: no hay una historia predefinida. Lo que ocurre depende de las personas con las que te cruzas.
Puedes ser policía, médico, empresario… o moverte en actividades menos legales. Cada rol tiene su propio camino, y lo interesante es que no estás jugando solo: todo ocurre en un entorno persistente donde otros jugadores también están tomando decisiones al mismo tiempo.
En ese sentido, recuerda a experiencias como Second Life, donde la narrativa no viene impuesta, sino que surge de la interacción constante entre usuarios.
Progresar desde cero… y sin red
Uno de los puntos fuertes del juego es su progresión abierta. Empiezas sin nada y tienes que construir tu camino poco a poco, ya sea trabajando, montando un negocio o explorando otras vías menos convencionales.
La economía, las relaciones y las alianzas forman parte del núcleo del juego. Aquí no se trata solo de subir de nivel, sino de encontrar tu lugar dentro de un sistema que intenta simular una sociedad.
Además, la personalización juega un papel importante: puedes modificar tu personaje, vehículos y participar en eventos en vivo que refuerzan esa sensación de mundo en constante cambio.
Sin bots, sin guion… y con hasta 700 personas a la vez
Uno de los aspectos más llamativos es la escala. Los servidores permiten hasta 700 jugadores simultáneos, todos reales. No hay NPCs guiando la experiencia ni bots rellenando espacios.
Esto tiene dos caras. Por un lado, hace que cada interacción sea imprevisible y más auténtica. Por otro, significa que la calidad de la experiencia depende mucho de la comunidad con la que te toque jugar.
Pequeños cambios que marcan la diferencia
La actualización también incorpora mejoras muy concretas que los jugadores llevaban tiempo pidiendo: un sistema de inventario más ágil con selección rápida, nuevas interacciones en interiores y más gestos entre personajes.
Son detalles que, en un juego basado en la interacción, terminan teniendo bastante impacto en el día a día.
Un juego que no es para todo el mundo… y no pasa nada
OneState no es el típico juego que te guía paso a paso. Aquí puedes sentirte un poco perdido al principio, y es parte de la experiencia.
Pero si te gustan los mundos abiertos donde cada sesión es distinta y donde lo importante no es seguir una historia, sino crearla, tiene algo difícil de encontrar en móvil.
Porque al final, más que jugar, se trata de convivir dentro de un sistema donde cualquier cosa —literalmente— puede pasar.
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